Tendencias de medios de pago

25/03/2026

Pago móvil: una tendencia emergente que gana peso en España

La revolución tecnológica de los últimos años ha transformado numerosos ámbitos de nuestra vida cotidiana, incluida la forma en que realizamos pagos.

El pago móvil se ha integrado con rapidez en los hábitos de muchos consumidores, convirtiéndose en un gesto cada vez más natural en el día a día. En este contexto, las wallets se han consolidado como una alternativa real tanto al efectivo como a las tarjetas físicas, dentro de un mercado fragmentado y altamente competitivo, donde conviven soluciones impulsadas por bancos, esquemas domésticos, grandes tecnológicas y comercios.

Estas wallets, promovidas por múltiples actores, abordan diferentes casos de uso (como pagos presenciales, ecommerce o transacciones P2P) y se apoyan en distintos instrumentos de pago, tales como tarjetas, transferencias de crédito o transferencias inmediatas. Además, utilizan diferentes tecnologías, como NFC o códigos QR, adaptándose a distintos contextos de pago.

Pagos móviles en España: de tendencia emergente a hábito cada vez más cotidiano

La tarjeta física continúa siendo el principal medio de pago electrónico presencial, aunque su peso se reduce progresivamente en un contexto marcado por el fuerte impulso del pago móvil, que sigue basándose en tarjetas como instrumento subyacente principal. Tras varios años de digitalización sostenida, los datos reflejan un incremento notable tanto en la adopción como en la frecuencia de uso del pago móvil, configurando una tendencia que no solo se mantiene, sino que presenta un amplio recorrido de crecimiento.

Pago Móvil

En el ámbito presencial, el pago móvil registró en España una tasa media anual de crecimiento acumulado (CAGR) del 50% entre 2021 y 2024, muy por encima del 15% observado en el total de pagos presenciales con tarjeta durante ese mismo periodo.

Actualmente, más del 40% de los pagos presenciales con tarjeta ya se realizan a través de dispositivos móviles. Este dato se alinea con las proyecciones presentadas en el último Informe de Tendencias de Redsys, que anticipa que para 2030 esta proporción superará la mitad de las transacciones en físico, consolidando al pago móvil como pilar clave de la evolución del ecosistema de pagos en los próximos años.